lunes, 10 de agosto de 2009
Y podría morir mañana, respirando mi último aire en ésta cama sin tu cuerpo Podría dejar escapar un grito, ahogándome con el recuerdo de nuestros momentos pasados, aquellos que por más desearlo jamás volverán Podría intentar volver el tiempo, buscar algo que impida ésta agonía, tener la firme convicción de que no serás capaz de dejarme Podría erguir el pecho, intentar firmemente retenerte a mi lado. Encontrar ese algo que sé, te hará no apartarte de mí Podría seguir deseándolo, pedir a gritos al cielo porque así sea, pero no lo será, te fuiste para no volver, dejaste deshecho éste corazón que latió solo para ti Podría morir mañana, arrepentido por las cosas que no podré cambiar, y lloraría antes de partir, apretando mis manos contra mi pecho, derramando con sangre el dolor que desquiciado me embarga Podría morir, podría hacerlo... Pero no lo haré. Me quedaré con éste dolor alojado en mi corazón. Viviré día a día penando por tu adiós, hasta que me desvanezca por completo. Y cuando llegue ese día, volveré a surgir. Con el corazón renovado y dispuesto, mostraré una sonrisa al viento... Entonces tu habrás muerto
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario