Deja ya de engañarte. Eres la causa de ti mismo, de tu tristeza, de tu necesidad, de tu dolor, de tu fracaso o de tus éxitos, alegría y paz.
Dejemos a los envidiosos la tarea de proferir injurias y a los necios la de contestarlas
Del que manda, el proceder nunca a nadie satisface, pues por rabia o por placer se le critica lo que hace y lo que deja de hacer
En la vida hay algo peor que el fracaso: el no haber intentado nada.
Los hombres se equivocan más a menudo por ser demasiados listos, que por ser demasiado buenos
Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada, más rápido que un favor.
Quiéreme cuando menos lo merezca, porque será cuando más lo necesite
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1 comentario:
Muy bien... Me ha gustado... Saludos...
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